Mi papá

La última vez que nos vimos hablamos de dinero, del tráfico en Bogotá, de mi trabajo y un poco de política. Cenamos juntos, siempre los tres. Al siguiente día falleció. Su corazón solo le permitió caer sobre los brazos de mi madre y soltar un hálito suave con el que cerró sus ojos para siempre.

Somos nuestra responsabilidad

Mis actos parten de una elección, y cada elección está marcada por una profunda ambigüedad, lo que me lleva a nunca tener la certeza de estar tomando la decisión correcta. Así mismo, mis acciones me forman, lo que significa que lo que soy depende de mí, pero a veces tomo elecciones incorrectas que no me permiten avanzar y seguir el objetivo de ser cada vez mejor.

Identidad decolonial

Desde muy joven escuche decir que mi pelo era malo, desordenado, desagradable o problemático, la verdad es que mi madre habría preferido que me pareciese un poco más al estereotipo de belleza socialmente aceptado. Me costó años entender que en realidad no hay nada de malo en mí, en mi aspecto, en mi pelo.

¡Doce conferencias para no perderte el Hay Festival 2022!

El Hay Festival en Cartagena 2022 tendrá charlas de lujo. Literatura, cine, economía, periodismo, ciencia y política se tomarán los escenarios de la bella ciudad amurallada. Será del 27 al 30 de enero y podrás disfrutarlas de forma virtual. Otras voces, Otros libros te recomienda doce conferencias para que programes tu agenda.

«no mires arriba» una muestra de cómo nos mueve el mercado

El mundo se mueve al compás de las necesidades y los intereses de las grandes corporaciones y empresarios. No hace falta más que mirar la crisis climática en la que nos encontramos para evidenciarlo, o podríamos también hablar sobre los conflictos bélicos que se han gestado en el medio oriente auspiciados por potencias necesitadas de sus grandes reservas de petróleo.

No mires arriba o de la estupidez humana

Cada día las redes tienen más poder y aquellos que creemos que deben tomar decisiones no lo pueden hacer porque entregaron su verdadero papel a otro con más dinero, con una visión del mundo que se deshace de la realidad y nos vamos yendo sin decir nada por una senda que no tiene salida.

Gracias a mis muñecos

Recuerdo la alegría que sentían mis padres al verme destapar los regalos, en su cara podía verse la ilusión de que estaban haciendo un buen trabajo con sus hijos y sobre todo que los estaban criando con mucho amor y felicidad.

El desván de los muñecos y su reflexión sobre nuestra realidad

En la obra El desván de los muñecos, se apreció la dedicación y rigurosidad que hay detrás de cada bailarín. Sus movimientos sincronizados, sus habilidades sobre el escenario y, sobre todo, sus nervios de acero solo son la cosecha que se recoge de un trabajo serio y comprometido de un grupo de profesores que van más allá de la enseñanza teórica.

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