Diga que sí

No porque sea Navidad necesitamos ser más caritativos, honestos y sensibles ante las necesidades de los demás. No porque sea Navidad debemos buscar la paz  en nuestro interior y ponernos en los zapatos de los demás. La Navidad no debe ser una excusa para que seamos todo eso que durante el año nos costó tanto, nos importó poco, olvidamos por completo. Nos escudamos en estas fechas para decir que todos merecemos las mismas oportunidades, la felicidad y la tranquilidad de la que gozamos algunos, porque nadie merece el dolor, el olvido y la tristeza. Lo más curioso del caso, es que este discurso se olvidará a mediados de enero, cuando volvamos a la realidad de un nuevo año que trae consigo miles de emociones y circunstancias que pondrán como siempre a prueba nuestra sensibilidad, humanidad y concepción sobre el mundo que nos rodea.

El siguiente año nos seguirá mostrando la cara más amarga y terrible del gobierno de Ivan Duque, sus primiparadas, desajustes e injusticias. No podemos seguir esperando algo más de un hombre que es tan maleable como un niño de tres años, que no es conciso, que no tiene criterio para sentar una posición que sea creíble y coherente con lo que dijo en su campaña. Que Uribe lo maneja con un dedo eso no es un secreto, que el poder que tiene el expresidente, sus artimañas y sus manipulaciones son tan viles que no merece la pena recordarlo porque hacer el ejercicio, es encontrarse con la desilusión de saber que un hombre puede hacer lo que se le dé la gana y nadie, nadie hace nada, su grupo de seguidores lo cubre como la gallina a los pollitos. Es el hijo bandido que la madre defiende y acolita sabiendo que es un mal para los demás.

Teniendo esto claro, vale la pena decir sí. Digamos sí a una sociedad más justa e incluyente, digamos sí a una forma diferente de entender nuestro entorno, de interactuar entre nosotros para hacerle quite a ese gobierno abusivo e intolerante. Ya está visto por ahora, que la guerra en las urnas es desequilibrada, injusta e increíble. Que el gabinete del gobierno, que los medios de comunicación y que las redes sociales está jugando un papel fundamental para acomodar información, para mostrar verdades a medias que buscan una alienación de una sociedad que se aleja cada vez más de la educación.

Digamos que sí en el 2019 a apoyar las causas justas, a exigir resultados a investigaciones que se dilatan, que se extravían, que se refunden entre escándalos que no son prioridad, a informaciones falaces que logran desviar de su foco a los problemas reales. Digamos sí para levantar la mesa que cubre los negocios ilícitos, los trueques sucios del gobierno, las decisiones abusivas y los desfalcos de los dineros públicos. Digamos sí y apoyemos las luchas sociales, las necesidades humanas, los derechos fundamentales de quienes sufren los golpes de los poderosos.

Digamos sí al otro para comprenderlo en su realidad, para apoyarlo y ayudarlo si es posible. Digamos sí a la inclusión y el respeto a la vida, porque la vida es sagrada. Digamos sí a los beneficios públicos, a valorar lo nuestro y exigir cuentas de eso que algunos pocos administran pero que nos compete a todos. Digamos sí a un fútbol en paz, a un país que se aleje más de la violencia, que diga no a las drogas, que no coma entero.

Debemos por nuestro futuro decir sí a la educación, sí al cambio social por medio del conocimiento, por medio de la razón. Digamos sí al arte, a las expresiones más humanas, al valor de arriesgarse por el otro y así, entre tanto sí y más sí, construimos una sociedad con raíces solidas que pueda hacerle frente a ese gobierno que no representa en lo más mínimo a un país que luchó por la paz durante cincuenta años y al tenerla en las manos, la perdió en menos de dos. Digamos sí para que este país ruede como debe ser, buscando el beneficio y la unión, una sociedad alternativa que saque aquello que no contribuya.

Digamos sí a exigir una vida digna, que nadie pase por encima de nosotros, que nadie abuse ni maltrate al otro. Diga sí al hermano venezolano, peruano, boliviano, cubano y con más fuerza, diga sí a su propio hermano colombiano. Jamás habrá un gobierno más grande que la unión real de un pueblo, falta valentía y decir sí…

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: