Mi papá

La última vez que nos vimos hablamos de dinero, del tráfico en Bogotá, de mi trabajo y un poco de política. Cenamos juntos, siempre los tres. Al siguiente día falleció. Su corazón solo le permitió caer sobre los brazos de mi madre y soltar un hálito suave con el que cerró sus ojos para siempre.

Somos nuestra responsabilidad

Mis actos parten de una elección, y cada elección está marcada por una profunda ambigüedad, lo que me lleva a nunca tener la certeza de estar tomando la decisión correcta. Así mismo, mis acciones me forman, lo que significa que lo que soy depende de mí, pero a veces tomo elecciones incorrectas que no me permiten avanzar y seguir el objetivo de ser cada vez mejor.

Identidad decolonial

Desde muy joven escuche decir que mi pelo era malo, desordenado, desagradable o problemático, la verdad es que mi madre habría preferido que me pareciese un poco más al estereotipo de belleza socialmente aceptado. Me costó años entender que en realidad no hay nada de malo en mí, en mi aspecto, en mi pelo.

«no mires arriba» una muestra de cómo nos mueve el mercado

El mundo se mueve al compás de las necesidades y los intereses de las grandes corporaciones y empresarios. No hace falta más que mirar la crisis climática en la que nos encontramos para evidenciarlo, o podríamos también hablar sobre los conflictos bélicos que se han gestado en el medio oriente auspiciados por potencias necesitadas de sus grandes reservas de petróleo.

No mires arriba o de la estupidez humana

Cada día las redes tienen más poder y aquellos que creemos que deben tomar decisiones no lo pueden hacer porque entregaron su verdadero papel a otro con más dinero, con una visión del mundo que se deshace de la realidad y nos vamos yendo sin decir nada por una senda que no tiene salida.

OMITIR ES CONSENTIR

Las acciones violentas seguirán siendo parte del constructo social por mucho tiempo si el Estado y su Instituciones trabajan desde la omisión, perpetuando la violencia contra la mujer y haciéndola parte de la cultura como un comportamiento normalizado.

El candidato mestizo

temo y rechazo su aparición espontanea en esta contienda para el 2022, muy parecía a la llegada de Duque, en donde su juventud fue la fuerza de su candidatura – olvidando la mano negra electoral –. Que esta vez no sea la figura de intelectual, profesor, humanista y sobreviviente del cáncer lo que nos lleve a otros cuatr

Dejar vivir y dejar morir

En Colombia no se vive con dignidad ni mucho menos se puede morir con ella. En este país se necesita más conciencia de lo que significa existir, de lo que ya debe terminar, de lo que ya no tiene remedio.

La pirámide invertida

En pleno 2021 de una pandemia eterna, seguimos considerando con vehemencia que las mujeres no pueden ser dueñas de sí mismas. No pueden elegir, decir, guardar, pensar, trazar, cruzar ciertos espacios porque aún hay un viejo guardián poderoso llamado: misoginia,

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