No les presten atención

No hay que ponerles cuidado. En este país tenemos tantas heridas por la guerra y la corrupción que nos cuesta creer. En este país hay tanto dolor que no podemos entender que se puede hacer política sin acabarnos los unos a los otros. Estamos tan acostumbrados a tener ignorantes, títulos falsos y personas poco preparadas en el poder, que cuando nos cuentan de alguien idóneo pensamos en que es mentira, en que no es posible.

Web construida con WordPress.com.

Subir ↑